lunes, 20 de agosto de 2007

Una carretera y dos caminos…

Una carretera y dos caminos, ¿ se preguntarán que es esto?, es muy fácil, humm...
Es cuando tu madre y tu esposa se la llevan mal, las mujeres como sabemos son seres demasiados temperamentales, entonces imagínense a ambas conviviendo en un mismo espacio, la madre por instinto siempre sobreprotegerá a su hijo, o sea tú, para ello usará ironías para buscar un defecto de tu amada, hasta sacarle las huevas, imagínense y eso que no las tiene, pero pensemos la realidad un segundo.... se que es difícil la situación, son dos amores diferentes, a mi madre no quisiera verla desnuda, nunca, a mi mujer si... porque aunque sea como sea es la que me pone livianito cada noche, aunque la critique sin su amor no puedo vivir, soy adicto a los conflictos amorosos, sin ellos el romance como que no tiene forma, siguiendo con el dilema, pero hay algo que ustedes no han tomado en cuenta hay alguien que les dio la vida, que a veces suena fastidiosa, que a veces cuando querías intimidad entraba en tu cuarto y hasta un día te vio agarrándote el pito y solo te quedó tirarte bajo la cama o arroparte rápidamente, pero a pesar de todo cuando te dolía algo ella estaba allí, o cuando a pesar de ser grande e independiente ella se tomaba la molestia de cocinarte o lavarte tu ropa aún, sin chistar, cosa que tu mujer en estos tiempo tu mujer no hará, en fin esposa es un amor que te da la felicidad y el amor de cerditos, mamá es alguien que te repite cosas tediosas pero nunca dudará en aguantar tus excentricidades, son dos caminos en una ruta, las dos son celosas, la madre más, bueno aprende a vivir con eso, en vez de tener amantes, sal con tu madre a escondidas, sácala de viaje invítale helados a escondidas, esto renovará ese amor, con respecto a tu esposa hazle ver que es la numero uno, desde que es la señora de García. En fin son un tormento agradable y hay que ser valiente para convivir con ambas, nunca pero nuca vayas de vacaciones con ambas, y si las juntas trata que sea por breves momentos, nunca te quejes delante de tu madre porque le hará la vida trizas a tu esposa y así no tendrás que pasar por esas experiencias del tercer tipo, porque al final por ninguna puedo tener preferencia, una me dio la vida y si la otra se me va se me termina, porque al no sentir su calorcito me muero, pero ambas tienen algo en común quieren lo mejor para mi, por eso nunca elegiría entre ambas, y en caso de emergencia prefiero huir solo algún lado del mundo a meditar, las amo a ambas, como amo el mondongo de Cubiro y los ravioles de fetuchinni, (y no me importa un carajo si lo escribo mal, yo no parlo italiano), las amo aunque a veces me obstinan, las amo porque ambas son el único camino que queda, ya que me aman como soy, ambas a su manera y gracias por existir, mi viejita excéntrica y mi esposita con mirada perdida....

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